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Mujer leyendo en un sofá claro de una sala con lámpara encendida, un sensor pequeño y blanco en lo alto de la pared y un ventanal con vista a las montañas de Medellín

Un sensor en cada cuarto: presencia, temperatura, humedad y luz

Cómo un kit pequeño de sensores por habitación, con radar mmWave para detectar presencia real, temperatura, humedad y luz, hace que cada cuarto de tu casa en Medellín sepa si hay alguien y cómo se siente.

Una casa automatizada solo es tan buena como lo que sabe. Puedes tener luces inteligentes, cortinas motorizadas y un aire acondicionado conectado, pero si la casa no sabe quién está en cada cuarto ni cómo se siente ese cuarto, todo termina dependiendo de horarios fijos o de que tú saques el celular.

La forma más simple de resolverlo es poner un kit pequeño de sensores en cada habitación. Un solo aparato del tamaño de una tapa de frasco que mide cuatro cosas: si hay alguien, la temperatura, la humedad y cuánta luz entra. Con eso, cada cuarto sabe si está ocupado y cómo está el ambiente, y las demás automatizaciones dejan de adivinar.

El problema de los sensores de movimiento comunes

La mayoría de las casas que tienen algo de automatización usan sensores de movimiento PIR. Son los mismos que encienden la luz del pasillo de un edificio. Funcionan detectando el calor de un cuerpo que se mueve frente a ellos.

El problema está en la palabra "mueve". Si te sientas a leer, a trabajar en el computador o a ver una película, te quedas casi quieto. El PIR deja de verte y, a los pocos minutos, apaga la luz. Terminas agitando el brazo en el aire para que vuelva a encender. Es la queja más común de quien ha probado luces automáticas, y la razón por la que mucha gente las desactiva.

Para un pasillo, una escalera o la entrada, el PIR sirve bien: la gente pasa, no se queda. Para una sala, una oficina o un cuarto, hace falta otra cosa.

Presencia real con radar mmWave

Los sensores de presencia mmWave usan un radar de onda milimétrica de muy baja potencia. En lugar de buscar movimiento grande, detectan movimientos mínimos, incluida la respiración de una persona sentada o acostada. Por eso saben que hay alguien en el cuarto aunque esa persona lleve una hora sin moverse.

También tienen sus detalles, y conviene saberlos antes de instalar:

  • El radar atraviesa materiales delgados, así que mal ubicado puede "ver" movimiento del otro lado de una pared liviana o una puerta.
  • Un ventilador, una cortina que se mueve con el viento o una mascota pueden generar detecciones falsas si el sensor apunta hacia ellos.
  • Se ajustan la sensibilidad y la distancia. Con una buena configuración inicial estos problemas desaparecen casi por completo.

Muchos kits combinan los dos: un PIR que reacciona rápido cuando entras y un mmWave que confirma que sigues ahí. La luz enciende al instante y no se apaga mientras estés en el cuarto.

Temperatura, humedad y luz en el mismo aparato

El mismo kit mide la temperatura y la humedad del cuarto, y la luz ambiente en lux. Son datos que parecen menores, pero cambian mucho lo que la casa puede hacer.

Medir la temperatura en cada cuarto, y no solo en un termostato del pasillo, permite saber que el cuarto del occidente se calienta por la tarde mientras la sala sigue fresca. Medir la humedad muestra qué cuartos acumulan agua en el aire. Medir la luz le dice a la casa si de verdad hace falta encender una lámpara o si el sol ya está haciendo el trabajo.

Luces que siguen la presencia y la luz del día

Con presencia real y un sensor de luz en el mismo punto, la regla de iluminación se vuelve sencilla y confiable:

  • Si entras a un cuarto y la luz natural es baja, las luces encienden.
  • Si hay suficiente sol entrando por la ventana, no encienden aunque entres.
  • Mientras estés en el cuarto, aunque estés quieto, no se apagan.
  • Cuando el cuarto queda vacío unos minutos, se apagan solas.

En la tarde, a medida que baja el sol, la casa puede ir subiendo la intensidad poco a poco para mantener el mismo nivel de luz. Si además tienes iluminación cálida y escenas, como explicamos en la guía de iluminación cálida, el sensor de luz decide cuándo pasar de la escena de día a la de noche sin que nadie toque un interruptor.

El aire acondicionado por cuarto

En muchos apartamentos de Medellín hay minisplits en algunos cuartos, especialmente en los que dan al sol de la tarde. Lo típico es que queden encendidos en cuartos vacíos o que se apaguen cuando alguien todavía está ahí.

Con un sensor de presencia y temperatura en ese cuarto, el aire se maneja por habitación:

  • Si el cuarto está ocupado y la temperatura sube por encima de lo que elegiste, el minisplit enciende.
  • Si el cuarto queda vacío, el aire pasa a un modo de mantenimiento o se apaga después de un tiempo.
  • Antes de la hora de dormir, la casa puede preenfriar el cuarto para que esté fresco al entrar.

La temperatura que importa es la del cuarto donde estás, medida donde estás, no la que lee el propio equipo junto al techo. Explicamos cómo conectar el minisplit a la casa en el artículo de aire acondicionado inteligente.

Humedad y moho en las temporadas de lluvia

Medellín tiene dos temporadas de lluvia al año, y en ellas la humedad dentro de la casa sube. Los lugares que más sufren son los que tienen poca ventilación: closets, baños sin ventana, cuartos útiles y paredes que dan a la montaña. Ahí aparecen el olor a guardado, las manchas negras en las esquinas y la ropa que se daña.

Con un sensor de humedad en esos lugares, la casa puede:

  • Avisarte cuando un closet pasa de cierto nivel de humedad durante varios días seguidos, antes de que aparezca el moho.
  • Encender el extractor del baño automáticamente cuando la humedad sube después de una ducha, y apagarlo cuando vuelve a la normalidad, en lugar de dejarlo con un temporizador que se queda corto o se pasa.
  • Encender un deshumidificador conectado a un enchufe inteligente solo cuando hace falta.
  • Mostrarte la tendencia de cada cuarto, para saber cuál necesita mejor ventilación.

En los closets y baños donde no hace falta presencia, basta un sensor sencillo de temperatura y humedad a baterías. Son pequeños y duran mucho tiempo con una pila.

Kits conectados a la corriente y la red de la casa

Los sensores a baterías son prácticos porque se pegan en cualquier parte. Pero los sensores mmWave consumen más energía, y por eso la mayoría se conecta a la corriente: a un tomacorriente con un adaptador pequeño, a una caja en el techo o a una fuente de 5 voltios.

Esto tiene una ventaja que mucha gente no conoce. Cuando un aparato Zigbee o Thread está conectado a la corriente, normalmente funciona como repetidor de la red. Recibe mensajes de otros aparatos y los pasa al siguiente. Cada kit que pones en un cuarto, además de medir, fortalece la red de toda la casa. Los sensores de puertas y ventanas a baterías del cuarto de al lado ahora tienen un vecino cercano por donde hablar.

Por eso preferimos sensores Zigbee o Thread en lugar de WiFi. Un aparato WiFi metido detrás de un mueble tiene que llegar hasta el router, y ahí es donde empiezan las fallas. En una red en malla, entre más aparatos, más caminos hay. Lo explicamos en detalle en el artículo sobre Zigbee y Thread.

Dónde poner el sensor en cada cuarto

La ubicación cambia mucho el resultado. Algunas reglas que usamos:

  • Altura: en una esquina alta o en el techo, mirando hacia donde la gente se sienta o se acuesta, no hacia la puerta.
  • Lejos del sol directo y de fuentes de calor: si le da el sol de la tarde o queda encima de un televisor, la temperatura que lee no será la del cuarto.
  • Lejos de la salida del aire acondicionado: si el chorro de aire le pega, va a medir el aire que sale del equipo y no el del cuarto.
  • Sin cortinas ni ventiladores en la línea del radar: para evitar detecciones falsas.
  • Sensor de luz con vista al cuarto: no metido detrás de un objeto ni apuntando directo a una lámpara.

Lo que cambia cuando cada cuarto sabe

Con un kit en cada habitación, la casa deja de funcionar por horarios. Las luces encienden cuando entras y hace falta, y no se apagan mientras lees. El aire acondicionado enfría el cuarto donde estás y no los vacíos. El extractor del baño se maneja solo. El closet te avisa antes de que la ropa se dañe.

También se abren otras posibilidades. Si nadie está en la casa, todo puede pasar a modo ausente. Si alguien se levanta de noche, se puede encender una luz tenue en el pasillo. Y los datos de temperatura y humedad, cruzados con el monitoreo del consumo eléctrico, muestran cuánto está costando enfriar cada cuarto.

Es uno de los cambios más pequeños en hardware y uno de los que más se notan en el día a día. Un aparato por cuarto, bien ubicado y conectado a una red en malla estable, y la casa empieza a entender lo que pasa adentro.

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